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4,2 millones para no tener nada

Un edificio para tres ciclos de Formación Profesional cerrados por grietas y reventones desde que se inauguró, y un páramo de casi una hectárea sin proyecto para el IES Leonardo da Vinci, que sigue mirando a un páramo y a escombreras ilegales, y a campamentos de personas sin techo. Este es el resultado de la gran gestión del PP en el barrio Virgen del Remedio durante once años. Mientras, los barrios de la Zona Norte carecen de servicios, están sucios, no se invierte más que 116.000 euros en los actuales presupuestos para un jardín. Ni desarrollo educativo, ni centro sociocultural en Colonia Requena, barrio que cuenta con las pistas deportivas cerradas, con un Aula Municipal de Cultura cercana cerrada, un parque por terminar y el Centro Comunitario Ramón Goitia tapiado para los vecinos.

Casi veinte años después de anuncios y anuncios, ni Bulevar Norte, ni Ronda Norte, un plan de inclusión bloqueado y sin cuantificar desde hace meses y un plan integral en un cajón desde 2003. Mientras tanto, 500 estudiantes ven comprometido su próximo curso y su próximo contrato laboral porque el Ayuntamiento sigue sin ceder un lugar alternativo al edificio cerrado porque se cae. Y toda esa cuenta asciende por el momento a ocho millones de euros.

Esa es la ciudad varada de Sonia Castedo y Luis Barcala en la Zona Norte y en otros barrios. Mientras esto sucede, los dos alcaldes se tiran los trastos a la cabeza en el papel couché. Mientras Castedo pone frente al espejo a su compañero de filas Luis Barcala, él la amenaza veladamente por recurrir la sentencia absolutoria de ella. Ambos centrados únicamente en sus respectivas personas mientras la Zona Norte y el resto de la ciudad sigue catatónica, sin proyecto, con el mismo despilfarro de millones de euros para conseguir cuatro votos, con los mismos proyectos presentados una y otra vez, una zarzuela de promesas desempolvadas, un riego de dinero sin orden ni concierto que en gran parte termina evaporándose o yéndose por el sumidero mientras los vecinos ven cada día lo mismo tras su ventana: el abandono municipal, el desgañitarse pidiendo recursos y servicios para que al final les ofrezcan lo que ni quieren ni necesitan. Y en el cajón, casi treinta millones de remanentes.

Tenemos unos terrenos cualesquiera en un barrio, puro campo compuesto de una capa de relleno de escombros de un metro por los que acabamos de pagar 4,2 millones con el recibo de la sentencia judicial en mano, unos terrenos que quizá no superaban ni la cuarta parte en tasación antes de este gran “apaño” y no “amaño”, como diría Castedo. Y esa cifra millonaria porque el PP fue incapaz de realizar la permuta a los legítimos propietarios. Que Castedo y Barcala nos expliquen por qué había una conveniencia de destinar el valor de la permuta de esos propietarios a la promoción de viviendas de protección pública y no la había en el APA 9, donde no existe reserva legal del 30% para techo residencial de protección de vivienda, que expliquen entre riña y riña de gatos ambos por qué el concejal delegado coincidió con el representante de la Mercantil de Ortiz en esa conveniencia. Igual hay una explicación cabal, y entonces nos gustaría saberla, porque todavía estamos esperando disculpas de cualquiera de los dos por ese derroche, y sobre todo porque al final no hubo permuta ni en PAU 3 ni en PE APA/9. Y así hemos tenido que acabar indemnizando por sentencia judicial con 4,2 millones de ala del contribuyente en justiprecio de la expropiación.

¿A qué precio hemos pagado el metro cuadrado del suelo de nuestro barrio? ¿Qué tenemos ahora a cambio? El mismo páramo y un edificio que se cae. ¿Por cuánto está valorado el metro cuadrado en Virgen del Remedio? ¿Y el metro cuadrado indemnizado por su culpa? ¿Qué se podría haber hecho por ese barrio con los 8 millones gastados por el momento entre expropiaciones y licitaciones de obra y distintas reparaciones pagadas por el mismo centro educativo, cuyo claustro al completo ha sido todo un ejemplo de conducta seria y de defensa de lo público? Habría que dejarles un tiempo a ellos la alcaldía para que viéramos que se puede gestionar correctamente sin necesidad de derrochar, de mentir, chantajear ni de acusar a otras administraciones sin el tufo que produce tapar la incompetencia y la cara dura a costa de lo que sea.

La derecha gobernante derrochona debería permanecer arrodillada durante tres días en la Plaza de Argel para pedir disculpas por este despilfarro de años de gestión lamentable de Castedo y ahora Barcala, debería empezar a pensar qué proyecto educativo y social puede aportar a ese suelo que hemos pagado a precio de oro, debería pensar por una vez, aunque solo fuera una, en el beneficio del barrio. Lo contrario sí es una conducta política paralizante y triste.